Cuando duerma,
ya no estarán tus manos.
Tus manos en mi sueño.
Tu risa tampoco.
Estará tu silencio, eso si,
tu silencio como un paisaje diluído.
Como un pájaro que espera el viento.
El viento,
la mirada infinita,
el cálido silencio.
Contaré las gotas.
invisibles.
Tampoco estarán mis manos,
ni mi sonrisa,
cuando recuerdes ,
mis manos,
y mi sonrisa.
Puede ser triste
en este momento.
En este espacio.
Puede no serlo,
si después el pájaro es viento,
y si mi mano es tu sonrisa,
o tu silencio
lo invisible de mi mirada.
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